El nacimiento de los gigantes

 

¿Cómo se hacen las mascaradas? Por Renato Dittel

Las máscaras se forman a través de un proceso artesanal complejo que dependiendo de su tamaño varía mucho en los costos de producción y de venta para los grupos o particulares que se dedican a este tipo de celebraciones en Costa Rica. A lo largo del tiempo se han construido con distintos materiales, pero con el avance de las nuevas técnicas se han empleado nuevos métodos no solo para formar mejores máscaras sino para repararlas.



Dentro de los materiales más utilizados para su construcción se encuentran: barro, papel, telas, pieles, partes de huesos, piedras, fibra de vidrio y resinas. Las mascaradas al ser una tradición de muchos años atrás su elaboración a evolucionado ya que su proceso remonta desde los aborígenes de nuestro país, estas tribus formaban una especie de máscara con un significado más típico a sus creencias religiosas o rituales. Ahora bien, en la actualidad se utilizan dos materiales dependiendo de la máscara que se le solicite al mascarero que son:

1.    Fibra de vidrio: la base de una máscara hecha con fibra de vidrio es el barro, el mascarero forma un molde con sus propias manos según lo que quiera elaborar (cabeza de un animal, demonio, celebridad o creación propia). Una ves echo el molde se aplican varias capas de fibra de vidrio y se mojan con una resina especial mezclada con catalizadores para endurecerla y darle un mejor acabado más resistente, una ves terminado este proceso se lija y se pinta.

2.    Papel: el proceso es algo similar al anterior, pero utiliza papel y goma para lograr la forma deseada, se usan brochas para pasar la goma y al final se aplica la pintura. La ventaja de esta máscara es que es de menor peso y hace más ligero su transporte y su uso es especial para niños. El secado en este proceso es más complejo porque no hay uso de catalizadores que lo aceleren.

Una buena elaboración de la máscara supone una mayor durabilidad, sin embargo, esto depende del uso ya que en distintas zonas del país donde se celebran las mascaradas se corretean a las personas y se le pretende golpear, pero en muchas veces la máscara es pegada contra el suelo acortando su vida útil.

Dentro de las pinturas puede usarse en aceite o acrílico, esto varía mucho el material de la máscara, gusto o diseño a realizar. El barniz es una excelente opción para darle esa capa brillante y protectora a la pintura.

Tipos de Máscaras:

1.    Las caretas: cubren solo el frente de la cara del usuario y se sujetan con un cable o elástico sujetador. Ejemplos de ellas son las que elaboraban las tribus aborígenes. También suele representarse a brujas, la Llorona, La Tulevieja y animales.

2.    En forma de casco: cubre la cabeza de usuario por completo al igual que un casco de motocicleta.

3.    Los enanos: son cabezas enormes que cubren incluso desde las rodillas hasta la cabeza de la persona haciendo la impresión de un enano.

4.    Los gigantes: son las más típicas, llamadas también como la giganta, de mayor altura echas de una estructura que le da mayor presencia a la máscara que se coloca en los hombros de la persona que la usa.



Además, dependiendo del tipo de máscara lleva un vestido o prenda muy sencilla que sale de la cabeza, esto en especial en el tipo de máscara gigante, echa a base de ropa de segunda calidad para ocultar la estructura interna y se suele dejar una pequeña abertura para dar visión a la persona que la usa.

A través de los años se ha premiado a distinguidos creadores de máscaras por su trabajo e historia dentro de este trabajo. Muchos residen en zonas centrales del país como Cartago, Heredia y San José esto porque la costumbre de celebrar la tradición en zonas costeras es si no casi nula. Algunos nombres de las personas más reconocidas en este ámbito son:

-       Rafael Valerín como primer mascarero nacional y su hijo Jesús Valerín.

-       Carlos Salas en la ciudad de Barba (Heredia).

-       Pedro y Manuel Freer que llevaron la tradición a San José.

-       Ismael González Lázaro, este último es artesano aborigen ganador del Premio Nacional de Cultura Popular en el año 2002. 

Es de vital importancia mantener viva no solo la tradición de celebrar sino también la labor tan importe de aquellas personas que se dedican a fabricar todo tipo de máscaras. A pesar de los años esta tradición sigue viva, pero son escasos los lugares, talleres o personas especializadas en la elaboración de las mascaradas. Sin duda alguna nos enseña sobre el valor agregado y sentimental en cada una de las máscaras, es como si fuera un pedazo de nuestro ser. Nos enseña sobre la paciencia y la constancia para lograr un objetivo. Toda una profesión que debería seguir en el futuro desde los hogares de los costarricenses a reproducirlas en una escala mayor.

 

 


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